EL CARTEL DE LAS PLACAS SOLARES (Parte 2) 


En la edición pasada denunciamos en este espacio la intentona de algunos inversores de placas solares en convertir el mercado de energía solar en una especie de finca privada.  Estos aprovechando la crisis existente en la  Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), han pretendido engañar al pueblo ofreciendo el beneficio de reducir la factura en un mínimo de 2 o 3 centavos por debajo de kilovatio hora que se le paga a la AEE. Voy más lejos el truco de estos inversores es que lo que ofrecen por un lado como beneficio, por otro lado dicho “beneficio” se convierte en una pesadilla al consumidor al final del camino. Veamos.

¿Por qué decimos que un beneficio de 2 o 3 centavos que ofrecen los inversores de placas solares es mínimo? La razón es sencilla, el sol es gratis y el derecho de superficies donde se monta el equipo también es gratis para el inversor. Alguien nos dirá que el equipo es lo más costos en este tablero, lo aporta el inversor ante la poca capacidad económica del abonado. Esa premisa es una media verdad. Estos inversores, en muchos casos, adquieren el equipo de China a costo ridículo. Pero “de facto” en la ecuación del negocio la ganancia de estos personeros se triplica. Esto sucede cuando en una especie de “alquiler con opción a compra” a 25 años del equipo el abonado habrá sobre pagado dicho equipo el cual al final posiblemente será un obsoleto.

Pero eso no es todo, según informes recibidos por este columnista muchos de estos equipos tienen “errores de diseño”. Esto causa una deficiencia en la producción de energía en el hogar, que a su vez obliga al abonado a tener que suplir esa deficiencia comprando la energía de la forma tradicional a la AEE. Es decir, el abonado tendrá que pagar lo contratado por 25 años al inversor y también pagar un consumo a la AEE. Cuando se suman estas dos facturas el abonado termina pagando más cara la energía ya que en muchas ocasiones pagara más que cuando no se tenían las placas solares en el hogar.

Para que se tenga una idea de esta premisa, tengo en mi poder un contrato de energía fotovoltaica de la compañía Sunnova. El mismo establece una contratación a 25 años por la producción de energía a 19.9 el kilovatio hora; que es precisamente el mismo costo en mi hogar donde la factura es de la AEE sin placas solares.  Juzgue usted si esta contratación pudiera ser engañosa y en perjuicio de un abonado que ya está maltratado económicamente por la AEE.

Peor aún, la campaña de estos “buitres solares” es tan engañosa que le aseguran al consumidor que con sus placas solares el hogar adquiere mayor valor. Sobre el particular consulté con dos tasadores y la conclusión es la misma. Al ser un equipo alquilado no es parte de la estructura (la casa) y por lo tanto no se considera en un ejercicio de valoración. Tampoco dicho sistema al no estar certificado por el mercado secundario, quien compra las hipotecas, el mismo no será considerado en la eventual tasación de la propiedad. Fíjese amigo lector que el engaño y el timo de estos inversores del “cartel de las placas solares” está fuera de toda proporción imaginable.

Como se puede apreciar en el asunto de tener placas solares para dejar de ser esclavo de la AEE, se ha convertido en un riesgo donde los abonados, como se dice pueblerinamente queriendo salir de “Guatemala, se meten a Guatepeor”. Es por ello que el tema requiere mayor profundidad e investigación en defensa del consumidor y abonado puertorriqueño. Es por ello que en los próximos días estaré promoviendo una investigación legislativa, de lo que abundaremos próximamente.

 

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EL CARTEL DE LAS PLACAS SOLARES


El asfixiante problema del alto costo que refleja la factura de energía eléctrica lleva a muchos puertorriqueños a pensar en la alternativa de tener su propio sistema de placas solares. Nada más lejos que la verdad. Respondiendo a esa aspiración desde el 2010 se legislaron las leyes de “Diversificación Energética”, “Energía Renovable Sostenible y Alterna”, y la de “Transformación y ALIVIO Energético”. El problema ha sido que cuando salieron al mercado los equipos de energía renovable, como son las placas solares, su costo resultó en un elemento que el consumidor no podía superar.

Es decir, ¿como un abonado de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) que tiene dificultad para pagar su factura, podría invertir sobre $40,000 en su hogar para librarse del abuso en la factura de la AEE? Esa pregunta no se contesta con las nuevas leyes aprobadas en la Asamblea Legislativa desde el 2010 al presente. Así se ha desvanecido el sueño de muchos de poder olvidarse de la esclavitud de la AEE.

Es bajo ese escenario que se crea en el país el “cartel de las placas solares”. De esta manera  la industria energética comienza a desarrollar una compaña brutal ante los abonados para llenarle los ojos con su producto de sistemas energéticos de placas solares. Como se conoce del problema sobre lo poco accesible de este producto, debido

al alto costo del mismo lo que lo hace inalcanzables al consumidor, los regentes del  “cartel de las placas solares” disfrazan tal problema con una especie de alquiler con opción a compra. Ahí precisamente está el truco, donde muchos han caído.

El resultado neto del truco “cartel de las placas solares” es que el abonado deja de ser esclavo de la factura de la AEE para ser esclavo de un inversor de placas solares. Para colmo este inversor no está en Puerto Rico ya que se ubican en alguna jurisdicción de los Estados Unidos.

Como se aprecia de salida y sin entrar en mayores detalles (lo que haremos más adelante) vemos como el país con las nuevas leyes energéticas está a la merced de los grandes inversores $$$ que ven la isla como un botín o finca privada para generar ganancias, sin ninguna conciencia social.  Es decir, estos inversores nos les importa el momento histórico que vive el país, particularmente los abonados de la AEE. Peor aún, en el tema de la energía solar el país está bajo el asecho de algunos inversores que representan una versión energética “de los inversores de fondos buitres” cuyo animo es ganar dinero a cuenta de la desgracia o necesidad del pueblo de Puerto Rico.

Para que se tenga una idea del escenario anterior en el caso de la compañía de sistemas solares Sunnova Energy Corporation el co-fundador de esta William J. (John) Berger fue citado en un medio digital en Houston Texas diciendo “aunque la energía solar es comúnmente vista en un contexto ambiental, Berger tiene una motivación verde diferente a las demás. Nuestros inversionistas mayormente invierten su dinero en la industria del gas y el petróleo e inversionistas intermedios,” dijo Berger al referido medio; para posteriormente añadir que “ninguno de ellos están aquí para salvar el planeta. Están aquí para ganar dinero.”

Lo alegadamente expresado por el éste inversor $$$ de Sunnova, me indica fuera de toda duda que en Puerto Rico con las leyes aprobadas por el PPD y el PNP  ya nació el “cartel de las placas solares”. De ello y otros interesantes detalles abundaremos en nuestro próximo escrito.

LA COMISION DE LA IGUALDAD DEL PNP  


Como era de esperarse el Gobernador del PNP Ricardo Rosselló nombró a las primeras cuatro personas en el llamado Plan Tennessee.  Me refiero a los nombramientos de los ex-gobernadores Carlos Romero Barceló y Pedro Rosselló González, así como el ex-presidente del Senado Charlie Rodríguez y el ex-pelotero de las Grandes Ligas Iván Rodríguez Torres. Dicha comisión tiene el propósito, según la ley del PNP, de promover en el Congreso y en el gobierno federal la estadidad, con el telón de fondo de haber obtenido un “mandato” en el plebiscito del pasado 11 de junio.

Aunque el estatuto establece que el gobernador Ricardo Rosselló debe nombrar siete cabilderos que enviará a Washington como “senadores y representantes”, los cuatros designados son identificados como demócratas, y el resto serán nombrados “en los próximos días” y serán republicanos según dijo el gobernador Rosselló. En el evento de estos nombramientos me llaman poderosamente la atención un contraste particular, el cual a continuación trataré de analizar.

¿Los nombrados son comisionados de la Comisión de la Igualdad para Puerto Rico, o son cabildero de la estadidad según el Plan Tennessee? El nombre no hace al santo, dirán algunos como reza el viejo adagio. Lo que sucede es que el PNP se ha distinguido por dar un discurso aquí y otro discurso allá cuando se trata de temas políticamente neurálgico. Esa conducta a todas luces nos dice que en el asunto del Plan Tennessee hay un cambió la estrategia. Es decir, para las gradas estadistas en Puerto Rico los nombrados serán los “2 Senadores y 5 Representantes” que irán a Washington a empujar el “ideal”; pero una vez estos lleguen a los pasillos del Capitolio Federal serán los comisionados de la “Comisión de la Igualdad” que abogaran por el estado 51. En otras palabras, allá el PNP no se atreverá decir que son un facsímil razonable boricua del Plan Tennessee. Como se aprecia ese cambio de estrategia no es semántica, es que el PNP sabe que debido al histórico rechazo a la estadidad, no se hace es posible emular los principios de los forjadores del verdadero Plan Tennessee de 1795.

En otras palabras el PNP no se atreve emular lo que en la campaña dijeron emularían. No tiene la “babilla” para  aprobar la “constitución del estado 51” sin autorización del Congreso; celebrar elecciones para elegir los senadores y representantes congresionales, y, finalmente, enviar la delegación a Washington a exigir la estadidad y lograr que el Congreso le apruebe un “acta de admisión”.

Voy más lejos, el PNP sabe dos cosas bien importante cuando se trata de los principios del llamado Plan Tennessee. Saben que no tienen los “testículos político” para hacer lo fue adoptado con éxito por Michigan, Iowa, California, Oregón, Kansas, Alaska y posteriormente New México  aunque tardaron 62 años. Y saben que el llamado Plan Tennessee pasó de moda y no tiene razón de ser en esta época moderna. De hecho durante la compaña primarista Rossello-Pierluisi el ex–Gobernador Romero Barceló criticó a Ricardo Rosselló y dijo que para conseguir la estadidad era mejor utilizar a “abogados y a cabilderos efectivos en el Congreso”. En ese momento Romero planteó que el Plan Tennessee no funcionaría y puso como ejemplo el caso Washington D.C. cuando nombraron a Jesse Jackson para que los representara en el Senado y “a los seis meses ya nadie le hacía caso” dijo el veterano ex-Gobernador.

Como se aprecia uno de los criticó del Plan Tennessee de Ricardo Rosselló ahora es comisionado de la llamada Comisión de la Igualdad. Eso nos muestra fuera de toda duda que sin decirlo echaron al zafacón el Plan Tennessee, lo que por lógica nos lleva a la conclusión que nuevamente el PNP el miente al país y a su electorado con su doble discurso.

 

 

LOGROS DEL PNP y EL PLESBICITO


Luego del evento electoral del pasado 11 de junio es de rigor hacer una reflexión sobre el logro, si alguno, del plebiscito celebrado. Para ello será un requisito “sine qua non” considerar las reacciones de los diferentes sectores luego del evento y los resultados del mismo. Veamos.

El PNP celebra el triunfo abrumador de la estadidad y minimiza la baja participación electoral. La oposición política, entiéndase PIP y PPD reclama el triunfo del boicot. En términos práctico el país monitoreo el evento pero no ejerció el derecho al voto, porque la mayoría del electorado no validó la consulta.

Como se sabe los anexionistas reclaman una victoria por haber obtenido el 97% de los votos. De esta forma el PNP menosprecia a los que no somos estadistas que no participamos en la contienda por entender que la misma no era el verdadero proceso de descolonización que demanda el país independientemente la preferencia ideológica. Ese 97% de votos no representa la mayoría; frente a universo de lo que aspiramos a que se resuelva el centenario problema del estatus. Es decir, el PNP en vez de tomar el camino de la inclusión y presentarle al país un proceso justo y equitativo para obligar a que Estados Unidos que tomar en serio el problema colonial puertorriqueño; prefirió el camino de la “jabería política” y ahora  ya pagan el precio.

El resultado neto de esta “jabería política” es que nadie en Puerto Rico y mucho menos en Estados Unidos, cree que los puertorriqueños mayoritariamente quieren dejar de ser lo que somos; para disolvernos como Nación Boricua en otra nación como Estados Unidos.

Sobre el argumento de la baja participación electoral de 23% de los electores inscritos, también hay contradicciones en el discurso del PNP. En este caso el liderato anexionista alega que, los que acuden a votar son lo que cuentan. Para justificar ese argumento los líderes del PNP y sus “estaciones repetidora” en los diferentes niveles en la estructura anexionista, alegan que en Estados Unidos hay baja participación electoral en las elecciones presidenciales y congresionales. Lo que no dicen es que el ejercicio electoral en Puerto Rico tiene un principio distinto a ejercicio electoral de Estado Unidos. En Puerto Rico, como no hemos resulto el problema del status, cuando se elige un gobierno azul es para impulsar la anexión y cuando se elige un gobierno rojo es para perpetuar el coloniaje. 

En el caso de la nación americana estos resolvieron hace mucho tiempo, y a tiro limpio, su grandes diferencias políticas y de estatus. Eso quiere decir que los que no votan en Estados Unidos en su gran mayoría consienten la decisión de lo que votan, ya que después de todo los que se eligen es para administrar los bienes de esa nación. O sea la comparable no nos aplica y el PNP de forma acomodaticia prende imponer un criterio que a todas luces no es aplicable a nuestra realidad política.

Pero si fuéramos a tomar como reales los argumentos del PNP luego del plebiscito para mí el debate sigue siendo intrascendente. En otras palabras si es aceptable el 23% de participación electoral, como dice el PNP y el 97% del universo electoral puertorriqueño es anexionista; esa expresión matemática es inmaterial a la hora a adelantar la descolonización del país porque todos sabemos los trucos del PNP en la mesa de diseño de la pasada consulta.   

Así las cosas el único logró del PNP en el pasado plebiscito es que ahora tienen el país aún más divido y polarizado en el tema del estatus. Auguramos que la intentona del PNP de seguir atragantándonos su formula anexionista con el Plan Tennessee y usando fondos públicos, dividirá aún más al país. Esto en una época de crisis lo que son malas noticias para tod@s. 

 

LOS LETRADOS


Recientemente trascendió el hecho de dos abogados que anuncian decisiones políticas las que únicamente ellos son responsables. Me refiero a la decisión del Lcdo. José A. Velázquez Grau, antes legislador municipal del PPD, de llamar a votar por la estadidad en el simulacro electoral del 11 de junio; y la decisión del Lcdo. Samuel Quiñonez García, ex-funcionario del PIP en la CEE, de inscribir un grupo solitario para defender la independencia en esa charada del PNP.

No hay duda que los pronunciamientos de estos letrados solo tuvieron sus 5 minutos de fama en la opinión pública, por no ser decisiones provenientes de un colectivo donde el cambio de ruta sea multitudinario de las huestes soberanistas e independentistas. Es decir, quien cruzó la valla fue una oveja no un rebaño. Es precisamente por ello que la decisión de estos abogados son inconsecuentes en el verdadero debate de la descolonización del país, algo que todavía está en la agenda inconclusa de la nación puertorriqueña.

En el análisis individual del evento donde el Lcdo. Velázquez Grau asume el discurso del PNP sobre la ciudadanía americana, hay que cuestionar la capacidad de este letrado de declararse experto en dicho tema. Esto porque la conclusión definitoria del tema de la ciudadanía americana de los puertorriqueños será un debate que tendrán que resolver los dueños de esa ciudadanía en el Congreso de Estados Unidos y no en la calle Betánces de Caguas. La decisión de respaldar la estadidad es una que debemos respetarle a todo hermano puertorriqueño. Pero simultáneamente hay que repudiar el discurso de miedo del  liderato PNP por ser uno de mentiras y nada constructivo, a esa “claque” de gente ha decidido unirse el letrado Velázquez Grau.

En el caso del Lcdo. Samuel Quiñonez García es aún más patético. Pretender inscribir un grupo para defender la independencia es un favor de amigo con la buena pro de ser un favor compensado. Esta iniciativa, no es otra que un favor de parte del Lcdo. Quiñonez García al Gobernador Rosselló con quien el compartió desde la infancia política de Ricky en aquel grupo llamado “Boricua Ahora Es”.

Es decir, el letrado Quiñonez García, como independentista legitimó el nacimiento político de Ricky, lo que derecho tiene. Lo que no tiene derecho es pretender legitimar la independencia en este simulacro electoral para sacarle las castañas del fuego al Gobernador ante la negativa federal de vincular el plebiscito.

El capricho de querer llevar la independencia al matadero para complacer a un amigo político, no tiene el reconocimiento del independentismo y punto. Voy más lejos, en el Registro de Contratos de la oficina del Contralor aparece el Lcdo. Samuel Quiñonez García con una iguala de $8,280 en el Instituto de Cultura Puertorriqueña (contrato #2017-000277). Ese contrato fue firmado por el Lcdo. Quiñonez García el 21 de marzo de 2017 con vigencia hasta el 30 de junio de 2017. Como se aprecia el Gobierno de Ricardo Rosselló saldó al Lcdo. Quiñonez García sus favores políticos.

Por otro lado en el 2012 cuando hubo un plebiscito más sustantivo que el plebiscito de Ricky, ese momento ni Velázquez Grau, ni Quiñonez García defendieron públicamente sus ideas. Hoy en el 2017 cuando el Departamento de Justicia Federal ignora el plebiscito, la oposición política lo boicotea y el país atiende otros problemas sociales, en ese escenario politico es que Velázquez Grau, ni Quiñonez García se suben a la tarima y piden el micrófono en el “Idol-plebisictario” del anexionismo.

Obviamente eso no tiene ni lógica y ni respeto político alguno por ser parte del juego al PNP, el cual llevan a cabo con fondos públicos.  Así no descolonizamos al país, mis queridos letrados.

En el video se observa al compañaero Lcdo. Juan Mari Bras (QEPD), dando catedra de lo que será el verdadero proceso de descolonizacion e independencia para Puerto Rico:

 

EL PLAN TENNESSEE; un regalo de padres


(Dedico este ensayo a todos los padres estadistas que sueñan con el estado 51 como alternativa de “seguridad y progreso” para su hijo; sin percatarse que la asimilación es el precio a pagar para ello sin la garantía de que el Congreso otorgue la anexión al Nación Puertorriqueña. Por favor despierten)

El Día de los Padres en Puerto Rico se celebra todos los años el tercer domingo de junio. Es decir, el próximo 18 de junio celebraremos esta festividad. La misma no está atada a la política, pero el PNP y particularmente el Gobernador Ricardo Rosselló pretenden así hacerlo. Es que aparentemente Ricky quiere llevarle un regalo político a su padre al ex –Gobernador Pedro Rosselló con la celebración del plebiscito el próximo 11 de junio. Lo que el PNP y Ricardo Rosselló no se percatan, por ceguera política, es que dicho evento más que un proceso de descolonización es un simulacro electoral diseñado para que gane la estadidad. Lo peor es que se diseña con fondos públicos y en tiempos de crisis. Veamos.

El referido plebiscito si está atado a la promesa de campaña de Ricardo Rosselló de intentar presionar al Congreso con el “Plan Tennessee”. Esto una vez el estadistas tenga mayoría numérica en Puerto Rico. Con ese propósito ya el PNP en Cámara y Senado aprobó una ley para implementar el “Plan Tennessee” lo que se respaldaría con la alegación de un triunfo estadista el próximo 11 de junio.

Por otro lado recordemos el Gobernador Pedro Rosselló fue el primero que institucionalmente dio paso a esa estrategia del “Plan Tennessee”  en el PNP. Eso sucede en una asamblea del PNP en el 2006 en el hotel El Conquistador de Fajardo. Ahí se aprobó una resolución para solicitar al Congreso Federal la admisión de Puerto Rico como estado soberano 51. La resolución comprometía a todo el liderato estadista a implantar el “Plan Tennessee”. El documento instruyó al liderato PNP para que se desarrollara  una campaña de orientación al Pueblo sobre la estadidad y el “Plan Tennessee”. Otra resolución también aprobada contenía la declaración principal sobre el “Plan Tennessee” y se expresó en los siguientes términos: “Un voto por el Partido Nuevo Progresista y/o sus candidatos en el 2008 era un mandato para que el gobierno novoprogresista que se instale en enero de 2009 implante el “Plan Tennessee”. Esto se hará mediante legislación que establecerá un proceso de adopción y ratificación de la constitución del Estado de Puerto Rico y la elección de los dos senadores y seis congresistas que acudirán al Congreso a reclamar sus escaños y la admisión de Puerto Rico como el Estado 51. Esa estrategia de Pedro Rosselló y el PNP se fue al traste cuando en una primaria Luis Fortuño ganó la nominación a la gobernación y eventualmente las elecciones de 2008. Obviamente un Pedro Rosselló derrotado, también quedó derrota su propuesta de “Plan Tennessee”.

De esta manera es fácil concluir que Ricardo Rosselló hoy quiere retomar el deseo de su padre impulsando así lo que es su compromiso de campaña. Es decir, la estrategia es que el hijo pretende sacarle la espinita política de su padre. Es por ello que diseñaron un plebiscito amañado que asegure el triunfo estadista y ya aprobaron la ley para nombrar la delegación correspondiente al  “Plan Tennessee”. Lo próximo que podríamos ver en este drama político es que previo al Día de los Padres del próximo 18 de junio y luego de triunfo ficticio de la estadidad del 11 de Junio, el Gobernador Ricardo Rosselló le proponga a sus huestes que su padre Pedro Rosselló sea uno de los Senadores designados en el “Plan Tennessee”. Así Ricky Rosselló le daría un regalo a Pedro Rosselló previo al Día de los  Padre diciéndole “misión complida”. Lo que no sabe el PNP es que con caprichos políticos NO vamos a descolonizar a Puerto Rico.

EL PLESBICITO Y LA HISTORIA


Con el solo aval del PNP las huestes estadistas se encaminan a una consulta de estatus donde hasta el momento, solo ellos participaran y solo ellos tendrán una derrota política sin precedente. Irónico verdad. Desde mi punto de vista esa será la suerte del estadoismo al filo del amanecer del 12 de junio. Esto luego de celebrarse la consulta que ellos (el PNP) diseñaron para sepultar dizque el colonialismo sin percatarse que ello simultáneamente tiene el mismo acomodo en el cortejo fúnebre. Veamos.

Para analizar la propuesta del plebiscito tenemos que ver el paralelismo de esta consulta con la consulta de 1993. La similitud de ambos procesos yace en el empecinamiento, antes de Rosselló padre y hoy de Rosselló hijo, en consultar al pueblo sobre el estatus con un ambiente cargado en su contra. Como se recuerda en 1993 Pedro Rossello aglutinó la oposición en su contra al firmar su primera ley donde se equiparaba el inglés y el español como idiomas oficiales. Eso provocó una multitudinaria marcha en contra del PNP y Rosselló padre. Esa mancha no fue otra cosa que enfrentar las fuerzas asimilistas vs. a las fuerzas puertorriqueñitas. La reacción del entonces Gobernador a este evento ideológico cultural fue un detonante. Pedro Rosselló dijo que ninguno los que protestamos había votado por él en las elecciones previas de 1992.

Así se selló la intentona del PNP de adelantar la estadidad. Esto porque esa primera ley sirvió de elemento catalítico en su contra. Esa ley se convirtió en punta de lanza contra la intención de Pedro Rosselló de lidiar con el tema del estatus y sus políticas públicas subsiguientes. De esta manera Rosselló padres en sus primeros 30 días en Fortaleza había lanzado un grito de guerra entre los que son estadistas vs. la mayoría del país que no es estadista.

Con ese espejo en la historia el PNP legisló su plebiscito para el 2017. Igual que su padre, Ricardo Rosselló con sus primeras acciones legislativas ya aglutina la oposición en su contra. Ahí están las leyes que eliminan beneficios, niegan aumentos e imponen requisitos onerosos en el empleo a los trabajadores del sector público y privado. Ni hablar de los nuevos arbitrios en multas,  licencias y los anunciados aumentos de agua y luz.

Es decir, el plebiscito de Rosselló hijo se da en un escenario muy parecido al de su padre, donde el cumulo de la actividad legislativa del PNP ha desembocado en una enorme oposición. Lo que se manifiesta en la huelga de la UPR y las protestas obreras, el paro nacional entre otras. A todo lo anterior añádale que el país repudia que se siga metiendo la mano al bolsillo y por otro lado se concedan los escandalosos sueldos a la directora ejecutiva de la Junta de Supervisión Fiscal, Natalie Jaresko y a la secretaria de Educación, Julia Keleher.

Con ese trasfondo de igual manera que 1993 en el próximo plebiscito se enfrentan nuevamente las fuerzas asimilistas vs. las fuerzas puertorriqueñista. Independientemente el resultado numérico del evento el PNP tiene todas las de perder políticamente. Si no superan el 61% que alegan consiguieron en el plebiscito de Fortuño en el 2012, su derrota moral y política será inminente. Independientemente de lo porcentual un triunfo de la estadidad el 11 de junio, tendrían que llevar su petición al mismo Congreso republicanos que varias veces les ha cerrado la puerta en la cara. En ese teatro político espacio es que el PNP con su plebiscito criollo reta a las fuerzas puertorriqueñista. Así que no tengamos duda que como dijo Pedro Rosselló en su momento, “lo mejor está por venir”.

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