LOS LETRADOS


Recientemente trascendió el hecho de dos abogados que anuncian decisiones políticas las que únicamente ellos son responsables. Me refiero a la decisión del Lcdo. José A. Velázquez Grau, antes legislador municipal del PPD, de llamar a votar por la estadidad en el simulacro electoral del 11 de junio; y la decisión del Lcdo. Samuel Quiñonez García, ex-funcionario del PIP en la CEE, de inscribir un grupo solitario para defender la independencia en esa charada del PNP.

No hay duda que los pronunciamientos de estos letrados solo tuvieron sus 5 minutos de fama en la opinión pública, por no ser decisiones provenientes de un colectivo donde el cambio de ruta sea multitudinario de las huestes soberanistas e independentistas. Es decir, quien cruzó la valla fue una oveja no un rebaño. Es precisamente por ello que la decisión de estos abogados son inconsecuentes en el verdadero debate de la descolonización del país, algo que todavía está en la agenda inconclusa de la nación puertorriqueña.

En el análisis individual del evento donde el Lcdo. Velázquez Grau asume el discurso del PNP sobre la ciudadanía americana, hay que cuestionar la capacidad de este letrado de declararse experto en dicho tema. Esto porque la conclusión definitoria del tema de la ciudadanía americana de los puertorriqueños será un debate que tendrán que resolver los dueños de esa ciudadanía en el Congreso de Estados Unidos y no en la calle Betánces de Caguas. La decisión de respaldar la estadidad es una que debemos respetarle a todo hermano puertorriqueño. Pero simultáneamente hay que repudiar el discurso de miedo del  liderato PNP por ser uno de mentiras y nada constructivo, a esa “claque” de gente ha decidido unirse el letrado Velázquez Grau.

En el caso del Lcdo. Samuel Quiñonez García es aún más patético. Pretender inscribir un grupo para defender la independencia es un favor de amigo con la buena pro de ser un favor compensado. Esta iniciativa, no es otra que un favor de parte del Lcdo. Quiñonez García al Gobernador Rosselló con quien el compartió desde la infancia política de Ricky en aquel grupo llamado “Boricua Ahora Es”.

Es decir, el letrado Quiñonez García, como independentista legitimó el nacimiento político de Ricky, lo que derecho tiene. Lo que no tiene derecho es pretender legitimar la independencia en este simulacro electoral para sacarle las castañas del fuego al Gobernador ante la negativa federal de vincular el plebiscito.

El capricho de querer llevar la independencia al matadero para complacer a un amigo político, no tiene el reconocimiento del independentismo y punto. Voy más lejos, en el Registro de Contratos de la oficina del Contralor aparece el Lcdo. Samuel Quiñonez García con una iguala de $8,280 en el Instituto de Cultura Puertorriqueña (contrato #2017-000277). Ese contrato fue firmado por el Lcdo. Quiñonez García el 21 de marzo de 2017 con vigencia hasta el 30 de junio de 2017. Como se aprecia el Gobierno de Ricardo Rosselló saldó al Lcdo. Quiñonez García sus favores políticos.

Por otro lado en el 2012 cuando hubo un plebiscito más sustantivo que el plebiscito de Ricky, ese momento ni Velázquez Grau, ni Quiñonez García defendieron públicamente sus ideas. Hoy en el 2017 cuando el Departamento de Justicia Federal ignora el plebiscito, la oposición política lo boicotea y el país atiende otros problemas sociales, en ese escenario politico es que Velázquez Grau, ni Quiñonez García se suben a la tarima y piden el micrófono en el “Idol-plebisictario” del anexionismo.

Obviamente eso no tiene ni lógica y ni respeto político alguno por ser parte del juego al PNP, el cual llevan a cabo con fondos públicos.  Así no descolonizamos al país, mis queridos letrados.

En el video se observa al compañaero Lcdo. Juan Mari Bras (QEPD), dando catedra de lo que será el verdadero proceso de descolonizacion e independencia para Puerto Rico:

 

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EL PLAN TENNESSEE; un regalo de padres


(Dedico este ensayo a todos los padres estadistas que sueñan con el estado 51 como alternativa de “seguridad y progreso” para su hijo; sin percatarse que la asimilación es el precio a pagar para ello sin la garantía de que el Congreso otorgue la anexión al Nación Puertorriqueña. Por favor despierten)

El Día de los Padres en Puerto Rico se celebra todos los años el tercer domingo de junio. Es decir, el próximo 18 de junio celebraremos esta festividad. La misma no está atada a la política, pero el PNP y particularmente el Gobernador Ricardo Rosselló pretenden así hacerlo. Es que aparentemente Ricky quiere llevarle un regalo político a su padre al ex –Gobernador Pedro Rosselló con la celebración del plebiscito el próximo 11 de junio. Lo que el PNP y Ricardo Rosselló no se percatan, por ceguera política, es que dicho evento más que un proceso de descolonización es un simulacro electoral diseñado para que gane la estadidad. Lo peor es que se diseña con fondos públicos y en tiempos de crisis. Veamos.

El referido plebiscito si está atado a la promesa de campaña de Ricardo Rosselló de intentar presionar al Congreso con el “Plan Tennessee”. Esto una vez el estadistas tenga mayoría numérica en Puerto Rico. Con ese propósito ya el PNP en Cámara y Senado aprobó una ley para implementar el “Plan Tennessee” lo que se respaldaría con la alegación de un triunfo estadista el próximo 11 de junio.

Por otro lado recordemos el Gobernador Pedro Rosselló fue el primero que institucionalmente dio paso a esa estrategia del “Plan Tennessee”  en el PNP. Eso sucede en una asamblea del PNP en el 2006 en el hotel El Conquistador de Fajardo. Ahí se aprobó una resolución para solicitar al Congreso Federal la admisión de Puerto Rico como estado soberano 51. La resolución comprometía a todo el liderato estadista a implantar el “Plan Tennessee”. El documento instruyó al liderato PNP para que se desarrollara  una campaña de orientación al Pueblo sobre la estadidad y el “Plan Tennessee”. Otra resolución también aprobada contenía la declaración principal sobre el “Plan Tennessee” y se expresó en los siguientes términos: “Un voto por el Partido Nuevo Progresista y/o sus candidatos en el 2008 era un mandato para que el gobierno novoprogresista que se instale en enero de 2009 implante el “Plan Tennessee”. Esto se hará mediante legislación que establecerá un proceso de adopción y ratificación de la constitución del Estado de Puerto Rico y la elección de los dos senadores y seis congresistas que acudirán al Congreso a reclamar sus escaños y la admisión de Puerto Rico como el Estado 51. Esa estrategia de Pedro Rosselló y el PNP se fue al traste cuando en una primaria Luis Fortuño ganó la nominación a la gobernación y eventualmente las elecciones de 2008. Obviamente un Pedro Rosselló derrotado, también quedó derrota su propuesta de “Plan Tennessee”.

De esta manera es fácil concluir que Ricardo Rosselló hoy quiere retomar el deseo de su padre impulsando así lo que es su compromiso de campaña. Es decir, la estrategia es que el hijo pretende sacarle la espinita política de su padre. Es por ello que diseñaron un plebiscito amañado que asegure el triunfo estadista y ya aprobaron la ley para nombrar la delegación correspondiente al  “Plan Tennessee”. Lo próximo que podríamos ver en este drama político es que previo al Día de los Padres del próximo 18 de junio y luego de triunfo ficticio de la estadidad del 11 de Junio, el Gobernador Ricardo Rosselló le proponga a sus huestes que su padre Pedro Rosselló sea uno de los Senadores designados en el “Plan Tennessee”. Así Ricky Rosselló le daría un regalo a Pedro Rosselló previo al Día de los  Padre diciéndole “misión complida”. Lo que no sabe el PNP es que con caprichos políticos NO vamos a descolonizar a Puerto Rico.

EL PLESBICITO Y LA HISTORIA


Con el solo aval del PNP las huestes estadistas se encaminan a una consulta de estatus donde hasta el momento, solo ellos participaran y solo ellos tendrán una derrota política sin precedente. Irónico verdad. Desde mi punto de vista esa será la suerte del estadoismo al filo del amanecer del 12 de junio. Esto luego de celebrarse la consulta que ellos (el PNP) diseñaron para sepultar dizque el colonialismo sin percatarse que ello simultáneamente tiene el mismo acomodo en el cortejo fúnebre. Veamos.

Para analizar la propuesta del plebiscito tenemos que ver el paralelismo de esta consulta con la consulta de 1993. La similitud de ambos procesos yace en el empecinamiento, antes de Rosselló padre y hoy de Rosselló hijo, en consultar al pueblo sobre el estatus con un ambiente cargado en su contra. Como se recuerda en 1993 Pedro Rossello aglutinó la oposición en su contra al firmar su primera ley donde se equiparaba el inglés y el español como idiomas oficiales. Eso provocó una multitudinaria marcha en contra del PNP y Rosselló padre. Esa mancha no fue otra cosa que enfrentar las fuerzas asimilistas vs. a las fuerzas puertorriqueñitas. La reacción del entonces Gobernador a este evento ideológico cultural fue un detonante. Pedro Rosselló dijo que ninguno los que protestamos había votado por él en las elecciones previas de 1992.

Así se selló la intentona del PNP de adelantar la estadidad. Esto porque esa primera ley sirvió de elemento catalítico en su contra. Esa ley se convirtió en punta de lanza contra la intención de Pedro Rosselló de lidiar con el tema del estatus y sus políticas públicas subsiguientes. De esta manera Rosselló padres en sus primeros 30 días en Fortaleza había lanzado un grito de guerra entre los que son estadistas vs. la mayoría del país que no es estadista.

Con ese espejo en la historia el PNP legisló su plebiscito para el 2017. Igual que su padre, Ricardo Rosselló con sus primeras acciones legislativas ya aglutina la oposición en su contra. Ahí están las leyes que eliminan beneficios, niegan aumentos e imponen requisitos onerosos en el empleo a los trabajadores del sector público y privado. Ni hablar de los nuevos arbitrios en multas,  licencias y los anunciados aumentos de agua y luz.

Es decir, el plebiscito de Rosselló hijo se da en un escenario muy parecido al de su padre, donde el cumulo de la actividad legislativa del PNP ha desembocado en una enorme oposición. Lo que se manifiesta en la huelga de la UPR y las protestas obreras, el paro nacional entre otras. A todo lo anterior añádale que el país repudia que se siga metiendo la mano al bolsillo y por otro lado se concedan los escandalosos sueldos a la directora ejecutiva de la Junta de Supervisión Fiscal, Natalie Jaresko y a la secretaria de Educación, Julia Keleher.

Con ese trasfondo de igual manera que 1993 en el próximo plebiscito se enfrentan nuevamente las fuerzas asimilistas vs. las fuerzas puertorriqueñista. Independientemente el resultado numérico del evento el PNP tiene todas las de perder políticamente. Si no superan el 61% que alegan consiguieron en el plebiscito de Fortuño en el 2012, su derrota moral y política será inminente. Independientemente de lo porcentual un triunfo de la estadidad el 11 de junio, tendrían que llevar su petición al mismo Congreso republicanos que varias veces les ha cerrado la puerta en la cara. En ese teatro político espacio es que el PNP con su plebiscito criollo reta a las fuerzas puertorriqueñista. Así que no tengamos duda que como dijo Pedro Rosselló en su momento, “lo mejor está por venir”.

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